martes, 6 de octubre de 2009

La calle (20)

Limitemos a un tiempo nuestro soliloquio. Quitémonos  las orejas supuestas y escuchemos que, es verdad, en el viento norte viaja un arpa ejecutada con dedos de barro uqe intenta decirnos algo. Su esfuerzo no es vanal, aquí, dentro y fuera de las miradas, se espera aquella vibración...

1 comentario:

Guadalupe dijo...

Las supuestas orejas, son la proteción ...Nada, engaño
Esos dedos de barro seguiran insistiendo ,hasta hacernos despertar...