martes, 6 de octubre de 2009

La Calle (18)

Nuestra mejor incoherencia nace y se hace presente cuando nos escondemos detrás de los inhumanos arbustos y, con los dientes húmedos, desabrochamos las braguetas ajenas.
Luego nos postramos y nos perdonamos, lamiendo un mortero lleno de pelos.

2 comentarios:

Guadalupe dijo...

Se hace presente una de nuestras necesidades más básicas, Orinar... al refugio de un arbunto Pinchudo, perturbador,
Y al encuentro de una ajena compania... irreconocible, proponemos lamerle "su mortero lleno de pelos"

Anónimo dijo...

lo lograste, me da tanto asco como la gota de rocío en una rosa roja