martes, 18 de agosto de 2009

Ἀχιλλεύς

En la negra nave se revuelve, Mano de rayo obliga. Pronto la saeta de nuestra envidia herirá las sentencias aladas.

¿Moira infinita o deliberada empresa?

Patroclo no ha muerto. Héctor todavía goza de su ínfimo y breve laurel.

Falta mucho para que el vaso de la negra sangre se colme.

1 comentario:

Guadalupe dijo...

sin palabras...PENELOPE!